Tinaja de Lucena (Cordoba) con pie de Lucena, firmada en la panza con el Apellido Fernández inciso en el barro hecho con un punzón o caña. Tinaja vidriada en el interior de verde oscuro, y con un agujero tapado posteriormente con cemento a pocos centímetros de la boca y sobre la firma del tinajero, como si fuera una medida exacta para el vino. Como datos adicionales para entender mejor las últimas generaciones de la familia Fernández, D. Alfonso Romero en el libro la Tinajería tradicional resume así: Con los abuelos de los actuales tinajeros trabajaron sus hermanos Rafael y Santos y su yerno, Domingo Fernández. Manuel Contreras otro conocido tinajero era cuñado de su abuelo. Por ultimo su padre Rafael Fernández de la Torre se retiró en 1.991. A finales del S. XX Fermín y Eduardo con más de 60 años aún seguían haciendo tinajas con las mismas técnicas que heredaron de sus antepasados: el urdido de pie, a partir de una pella de unos 5 kg de peso que colocan sobre una base (banquilla o abertin) modelan el empiezo abriéndola con el puño y los nudillos, a partir de aquí se van añadiendo bolluelos que son los churros de barro y que son de distintos tamaños según se trate de la tinaja de grandes dimensiones o reducidas. Se cargan los bolluelos sobre el brazo izquierdo para ir urdiéndolos con la mano derecha a los que ellos llaman jerir la tinaja y a cada vuelta: tirá. El tinajero para esta operación va caminando hacia atrás en el sentido contrario de las agujas del reloj. Cuando se va levantando la altura conveniente, girando en sentido inverso es decir en el de las agujas del reloj, el tinajero labra para dejar el grueso de pared definitivo arrastrando el barro. Esta operación puede durar semanas pues cada día suben unos 25 o 30 ctms de altura de paredes y dejan que adquiera consistencia necesaria con el oreo o cuajar antes de añadir la siguiente labor.

Medidas 1.40 Mts de alta, 75 ctms de ancha, 60 ctms de boca.

Nº 4.078