Cántaro de Ocaña (Toledo). El cántaro de Ocaña es de cuerpo ovoide de base estrecha y cuello corto con un solo asa vertical que sale del gollete del cuello y va hasta la parte superior de la panza, con una mínima decoración incisa hecho con un peine unas ondulaciones en la parte superior del cuerpo. El blanco de sal es típico en los cantaros de Ocaña con un perfil semejante a los de Priego o Camporreal. Muy conocida en la población son las piezas fabricadas por Dolores Coronado, quien publicaba en una entrevista al diario Pueblo que el barro es claro pero que salen tan blanco por una cantidad de sal que echa cuando se mezcla la arcilla con barro rojo a ojo de buen cubero sin tener medidas ni pesos y que siempre salen perfectos con el brillo característico, aunque advierte que si echan más o menos el barro se hace un cisco aclarando en dicha entrevista que el oficio tiene muchas complicaciones. En la antigüedad la arcilla se extraía de unas cuevas próximas a la localidad peligrosas de trescientos metros de longitud. Era un trabajo arriesgado y poco rentable, en la actualidad el barro se extrae de unos cerros de greda situados a la salida del pueblo.

Medidas: 44,00 ctms. de alto, 29,00 ctms. de ancho por lo mas, 8,00 ctms. de boca y 13,00 ctms. de base.

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